para que pueda escribir hoy, necesita estar lloviendo ayer
lloviendoayer (fragmento)
No me brotan
me llueven estas palabras
; me llueven con la inconstancia
de una nube escuálida y avara
con un sabor del ayer
que todo lo anega y,
a la vez
lo desquebraja
y de nada valdría cubrirme
si también de ayer
están tejidos mis ropajes
Esta lluvia es caprichosa
: a veces cae de forma tan sutil
que provoca una dicha inusitada
: o solo hace reír,
pero de pronto reclama "¿Cuál es la gracia?"
e intento abrazarle para contárselo
con el lenguaje del cuerpo
pero es inútil
y aunque todo se ha nublado
ya no cae la mínima gota
; a cambio se expande un bochorno
que sofoca hasta los huesos
Cuando se queda dormida
me gusta contemplarle las fatigas
e intento desentrañar dónde,
en qué mar tormentoso,
se inundó su corazón
dejándole costras de amarga sal
en las heridas
Alguna vez esta lluvia me esperó
con el rocío más dulce
que los besos del vino,
mas no pude o no supe
o no encontré el modo
de empaparme con su abrazo
; hoy pago las consecuencias
de abandonarla a su suerte
y sólo me resta esperar
a que pase el mal tiempo,
así tenga que extirparme
otro millón de suspiros
(...)

