domingo, marzo 29, 2009

f r a s e s e m b o t e l l a d a s

unas palabras se pegaron
a la tapa del frasco:

insomnio


......................sexual

cuerpo

...............caliente


describen con rigor

las sensaciones

del síndrome de abstinencia



intento ordenar las otras
pero no guardan
el menor sentido

así que las revuelvo

sobre la mesa

y resulta esta sentencia:


antes
por
ti
ridícula
razón
fría
cosa
prendí
vida
cine
y
mucha
lluvia
guardé
tanto
olor
a
día
y
uno
está
en
pedo


un signo de interrogación
—también pegado a la tapa—
me roba incluso

el último estupor
.

viernes, marzo 27, 2009

¿ p o e m í n i m o ?




se me cayeron


dos palabras del frasco:


“nada” y “celos”



por supuesto


no me animé


a levantarlas



jamás las uso y espero


no haber perdido ______ por ellas


.


sábado, julio 26, 2008

b r i s a e r o s i o n a d a


Para Silvia M. Álvarez, por rescatarme de los mares del olvido
y reencarnar estos signos en su
generosa voz.


A current under sea

Picked his bones in whispers. As he rose and fell
He passed the stages of his age and youth
Entering the whirlpool

Eliot



Recuerdas la última visita al mar

y dejas en claro

que todo ha sido ilusión:

las aves pescadoras,

niños que jugaban

a erigir imperios de arena errante

sus padres

(lo más parecido a la autoridad

sobre estas playas)

bombardeándolos con advertencias

y amenazas

(los adultos no conocen límites

hasta que un océano de lamentos

desborda sus miradas)

todo: el deseo reprimido

la brisa erosionada

(aquí tenue y vacilante)

–incluso el sol en su ardorosa altura–

todo es fruto de recuerdo y nostalgia


con qué agrado se te abriría

un remolino dónde ahogar

al desconsuelo


No hay fiebre más álgida

que saberse innecesario


Compendio del fracaso

sólo conservas íntimo vacío:


inunda el pecho

se anida en la garganta

infecta las palabras


A dónde ir que no encuentre mi propia ausencia

en qué refugio exiliar la memoria...


Quieres emigrar de la vida misma

pero ignoras cómo dar el salto

sin que extienda sus muros

el remordimiento


Sombra de angustia

por qué no...................mi respiro

...................arrastras

...................usurpaste

.........como..................todo canto al mar

.


agosto 2003

(modificado gracias al poema de Silvia en julio de 2008)
He aquí su complemento y continuidad ineludible:
http://simalme.blogspot.com/2008_07_01_archive.html


lunes, mayo 05, 2008

s e q u e d a d

Anoche comencé a escribir estas frases (que sin terminar de convencerme, me producen una tranquilidad inusitada) como si alguien me las hubiera dictado palabra por palabra. Tal vez por esa razón las incluyo aquí: porque no me propuse escribirlas, sólo sucedieron; y al publicarlas es una forma de aceptarme a mí mismo, al igual que aceptamos sin prejuicios a las piedras y los árboles.



Sé...

¿qué edad?


¿qué edad era aquella


en la que una sola palabra


podía contener


todo el peso y sentido del mundo?




¿y qué era entonces el mundo

sino un juego interminable


o correr sin rumbo


sólo por la dicha de correr?




Hoy...

los días...


los días a los días son iguales


y no hay sonido que me perturbe


o imagen que me conmueva




sé qué edad era...



s e q u e d a d

es lo único que


proyecta mi sombra


: una turbia y lenta sequedad


(cual arena minuciosa)


: oscuro vacío


: lenta y pasmosa indolencia





sé qué edad era aquella:

la de las sorpresas


sin incautación



de pena sin vergüenza


la del tiempo sin edad

de sola y natural consciencia




Ahora...

intento...


intento volver a ese estado


(que no a la edad)


y aceptarlo todo


(incluso a mí)


como si regresara a mi cuerpo


luego de un arduo y doloroso exilio




Mientras aprendo...

necesito que tú


que haces tuyas estas palabras


(las escribes al enunciarlas


: les das tono y medida)


me prestes tu voz


para recibir sin temor al asombro


.

miércoles, abril 23, 2008

Tijera y engrudo

Conversando por chat con una amiga, salió el tema de los recuerdos. He aquí la transcripción (copiar y pegar) de cuanto pergeñé de forma espontánea:



Los recuerdos podrán enrarecer el ambiente, pero jamás contaminan. Incluso pueden crear un respiro cuando el aire se corta con cuchillo.

Hay recuerdos sonrientes, aromáticos o de sabores que estremecen el estómago; pero los más impregnan su color nostalgia en cada suspiro.

Hay recuerdos tontos que producen risas o carcajadas imprevistas y que rejuvenecen todo gesto, toda expresión.

También los hay insondables, como si no fueran nuestros y dejan a su paso, como las brisas de tierra, una nube de polvo y atroz confusión.


Hacen algo en favor de los ausentes: engañan a la muerte.


Ah, se me olvidaba mencionar que tienen la cualidad de convertir el pasado en presente (aunque sea por un instante).

sábado, marzo 22, 2008

D o n d e l o l v i d o

Ni de los blancos dones del olvido
Ni del amor que espero y que no pido...

“On His Blindness”. El oro de los tigres




Hay quienes se empeñan en escalar

una ladera vertical a solas


y una vez que llegan

marchitos, aduncos


no saben si regresar a casa...


o lanzarse hacia lo inesperado (¡?)

(...)


hoy trato de completar estas frases

escritas en otra piel , otra vida

, de la cual no recuerdo ni mi sombra


antes me hubiera inquietado

no saber qué motivó

esas líneas inconexas

: desentrañar el mensaje

(oradar en sus latidos)

, insistente , enfermizo...

al grado de reanimar

sus respiros enmohecidos


ahora les acepto como son

: signos que pasaron por mi boca

sin dejar atisbo de estupor

.


miércoles, marzo 19, 2008

a l t o v a c í o

Estos días han coincidido en recordar a poetas muertos y justo hoy acabo de enterarme de otro deceso de la palabra. Espero con estos murmullos rendirles un brevísimo homenaje.



Alto vacío




Al caminar

desplazo el aire


que hay a mi paso


, mas de inmediato


otro aire llena


todo vacío


donde me hallaba



cuando te vayas


y el mundo sea


mucho más pobre


¿qué aire, suspiro


o exhalación


, podrá ocupar


tu muda ausencia?

jueves, noviembre 29, 2007

para que pueda escribir hoy, necesita estar lloviendo ayer

lloviendoayer (fragmento)



No me brotan
me llueven estas palabras


; me llueven con la inconstancia
de una nube escuálida y avara

con un sabor del ayer
que todo lo anega y,
a la vez
lo desquebraja

y de nada valdría cubrirme
si también de ayer
están tejidos mis ropajes


Esta lluvia es caprichosa
: a veces cae de forma tan sutil
que provoca una dicha inusitada
: o solo hace reír,
pero de pronto reclama "¿Cuál es la gracia?"



e intento abrazarle para contárselo
con el lenguaje del cuerpo
pero es inútil
y aunque todo se ha nublado
ya no cae la mínima gota
; a cambio se expande un bochorno
que sofoca hasta los huesos


Cuando se queda dormida
me gusta contemplarle las fatigas
e intento desentrañar dónde,
en qué mar tormentoso,
se inundó su corazón
dejándole costras de amarga sal
en las heridas


Alguna vez esta lluvia me esperó
con el rocío más dulce
que los besos del vino,
mas no pude o no supe
o no encontré el modo
de empaparme con su abrazo

; hoy pago las consecuencias
de abandonarla a su suerte
y sólo me resta esperar
a que pase el mal tiempo,
así tenga que extirparme
otro millón de suspiros
(...)

viernes, julio 14, 2006

Esto no es un regreso...

Esto no es un regreso (ni siquiera sé si alguna vez me he ido), sino un leve suspiro.


Soy poeta de clóset
y
más que miedo a salir
(o que me encuentren)
temo por las palabras
que nacen y mueren en mi boca
sin saber
de la luz del día
de los cactos
del olor a café
ni del sendero plateado
que van dejando a su paso
los caracoles


pobres voces insepultas
: naufragan antes de haber zarpado

domingo, febrero 05, 2006

Cinco extraños hábitos míos (nada más serio que jugar)

Nada más serio que jugar.
J. Joyce


Este blog, oficialmente clausurado en diciembre, hace una notabilísima excepción con tal de seguir el juego que, "admirada (por la admiración que le tengo y el asombro que transmiten sus relatos) ocurrente-estimadérrima-amiga", propuso desde su animoso y creativo espacio:
http://teamoreno.blogspot.com/2006/01/las-reglas-del-juego-son-el-que-juega.html


Las reglas del juego son:
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* El que juega inicia su mensaje en su blog con el título de "Cinco extraños hábitos mios"
* Hay que indicar claramente este reglamento.
* Al final, son escogidos otros cinco participantes, de los que hay que añadir el link a su página.
* No hay que olvidar dejar un comentario en las páginas de estos cinco elegidos, comunicándoselo.
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Cinco extraños hábitos mios:
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No importa a dónde o por qué, doquiera que vaya siempre llevo un libro en la mano (en el metro es harto útil, pues ayuda a ensayar ese múltiple pensamiento, propio y ajeno, que es la lectura y sus consecuencias siempre inesperadas), pero aún cuando voy a una comida, al cine o a otro sitio donde no haya motivo para cargarlo, siempre llevo un libro en la mano... Una amiga (Manucita: maldita, pero genial), afirmaba que la única manera de quitármelo era cambiándomelo por un chupe... A saber. ¡Salud!
.
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A lo largo del día (ahora ya no tanto, pero de vez en vez vuelve esa manía), me lavo las manos sin que exista una necesidad apremiante para ello. Ejemplo: llevo rato revisando correos o escribiendo sobre algo (cualquier cosa, por ejemplo, una novela sobre amores imposibles y travesías odiséicas), y de pronto siento la necesidad de lavarme las manos. Mucho antes (antes del "antes") incluso lo hacía con alcohol. Ahora sólo basta el jabón ordinario, pero sucede así, de improviso y sin explicación alguna. (Si algún psicólogo o algún versado en el tema puede explicar algún motivo, le pido de favor me indique si necesito terapia por esta, en extremo, ascéptica costumbre.)
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A pesar de la tecnología, prefiero lavar ropa a mano. Sentir la textura de las telas mientras las tallo y enjabono (¿tendrá alguna relación con la costumbre descrita con anterioridad?); enjuagarla y remojarla en suavizante bien concrentado (lo sé: atento contra la ecología, pero no puedo evitar ese perfumito en la ropa que, para muchos cuates, es chafísimo). Hasta hace muy poco acepté usar el "centrifugado" de la chaca-cháca para reducir el exceso de agua al colgarla.
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A veces me siento (antes era en cualquier esquina de cualquier calle) en el banco de un parque o, por la cercanía con mi casa, en alguno de los pilares de Bellas Artes, para escribir al tiempo que observo a la gente que va y viene. A veces escribo sobre lo que veo, o simplemente la vista sirve de pausa o "descanso", mientras encuentro las palabras exactas. Al final, es probable que termine por tirar lo emborronado al bote de basura más cercano. Cuando me encuentro así, contemplando el entorno a la par de escribir necedades, nunca entablo conversación con nadie, y los pocos que se me acercan (por lo regular a vender algún chuchuluco o pedir una moneda), entienden, por alguna extraña razón, que en ese momento no deseo socializar con nadie y se siguen de largo.
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Cuando tengo un encargo en mi casa (ya sea de trabajo, amistoso, o incluso personal), me la paso todo el día perdiendo el tiempo en las cosas más insulsas y distractoras del mundo. Y cuando llega la medianoche, como si alguien me apretara un botón, me dedico de lleno con una concentración de monje tibetano a terminar eso que debí haber realizado en uno o varios días. Curiosamente, eso no me pasa cuando estoy en un trabajo de oficina o en colaboración con alguien (¿naturaleza mexicana de requerir un capataz, así sea virtual?). Cada vez es más frecuente amanecerme con esa chamba y seguirme de filo hasta terminarla. (¿Alguien sabe de algún diplomado sobre disciplina que pueda enmendar a este hemíptero eternamente desvelado?)
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Y bueno, seguro se me escapan otros menesteres que cuates y conocidos tendrán más que presentes por su nivel de guarrez (uno es el peor juez de sí mismo), pero el juego señala mencionar sólo cinco y, como dice mi cuate Salvatore: "¡Cómo hay gente enferma!" (a la par que se arrimaba a un poste de luz imitando a un perrito en brama).
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http://bienanonima.blogspot.com

http://anacess.blogspot.com/

http://dorix.blogspot.com/

http://arsenicololita.blogspot.com/

http://eterysal.blogspot.com/

viernes, diciembre 16, 2005

Cómo empezar, o más bien, cómo terminar.

Este hemíptero necesita con urgencia hacer muchos cambios en su piojil vida, y las palabras no son excepción. Además de no tener nada más qué decir (por lo menos de un tiempo a esta parte), es imperioso recorrer otras latitudes, no sólo geográficas, sino interiores. Agradezco los comentarios y las palabras de otros (no necesariamente referidas en este espacio), pues con ellas me han hecho compañía.

Ignoro cuánto tiempo durará esta ausencia, pero lo que sí es seguro, es que otros serán los lugares donde surjan nuevas y aún inesperadas voces.

Gracias de nuez. Un abrazo y, aunque esto parezca una despedida, es más bien una de las tantas formas como nos sorprende el desarraigo.

jueves, diciembre 01, 2005

n o

Escribo sobre un tema que no le gusta a nadie.
Tampoco a mí.
Hay temas que no le gustan a nadie.

Po I–po

Entre tantos oficios ejerzo éste que no es mío.
Juan Gelman


.
no, esto ocurre mucho después, mientras intentaba recuperarse de una larga depresión (sobre la que no añadiremos detalle alguno y, puesto que todo desencanto nace de orígenes muy parecidos, serán más que obvios para quien lee): llevaba semanas intentando cobrar labores atrasadas: un libro terminado varios meses atrás y del que no había recibido adelanto alguno ni fecha de pago (para variar); la edición de cierto disco compacto, del que sólo le entregaron dos ejemplares (que regaló de inmediato); y las correcciones a un estudio geográfico de connotado organismo internacional
.....llegó el cuarto mes de no pagar las cuentas y, sin aviso previo, se presentaron un par de abogados para liquidar los adeudos por medios judiciales; “esta es la gota que derramó el vaso”, dijo su casera, al tiempo que le prohibía regresar hasta que solucionara ese problema; desperdició sus últimas monedas en llamadas telefónicas que no sirvieron de mucho: intentó localizar (en vano) a quienes le debían préstamos desde largo andar; sólo encontró a un viejo amigo y, cuando estaba presto a reclamarle su dinero a como diera lugar, la hija de éste le comunicó que mejor le llamara mañana, porque venía llegando del hospital donde le confirmaron el diagnóstico de cáncer; quedó impávido; por obvias razones, no se atrevió a llamarle de nuevo; en medio de su miseria, recordó encontrarse en la misma situación de hacía exactamente diez años: solo, sin nadie a quién acudir y sin un lugar dónde refugiarse; decidió hacer lo mismo que en aquél entonces: ir a la biblioteca; por fortuna era temprano (antes del atardecer) y se encontraba relativamente cerca;
.....tranquilo, sin el menor asomo de angustia o desesperación, consulta los ficheros; al no encontrar lo que busca, acude al módulo de información (saturado de estudiantes en grupo que ensayaban con temor sus preguntas); espera su turno con serena paciencia; le dicen en qué sala encontrar a ese autor irlandés; agradece la información con gentil propiedad; se encamina con mesura al lugar indicado, con la misma resignación del que acepta sin estremecimiento su condena; llegó a la sala tres
.....deposita sus cosas (un libro y la oscura mochila) sobre una mesa vacía; busca el número del libro en cuestión y ahí, entre los anaqueles, lo deslumbra el porte de una muchacha; sin embargo, este asombro se distingue de los cotidianos por varias peculiaridades: no fue la muchacha en sí (ni el equilibrio de su figura) lo que origina su estupor, sino la actitud con que escudriñaba los libros; tal vez ayudó el hecho de que portara un largo y elegante vestido negro (de los que sólo se aprecian en bailes o ceremonias solemnes), eso, y unos largos tacones de aguja, no muy recurrentes en una biblioteca pública; pero en el fondo estos detalles sólo fueron el “gancho” (por llamarle de algún modo), para centrar su atención en esa mujer de largo cabello negro y densa mirada (como abismo de la mar)
.....encuentra, finalmente, el libro por el que había preguntado y, de paso, otros relacionados con el tema a los que les trae ganas desde hace rato; vuelve a la mesa donde lo esperan sus cosas; se acomoda dispuesto a concentrarse en sus hallazgos y, por más que intenta, no logra ahondar en el significado de esos garabatos; aunque se ha sentado del lado contrario a la muchacha, sin necesidad de verla, no puede sacársela del pensamiento; extiende un par de hojas blancas (las últimas que le restan), y comienza a escribir con desaforada pasión, como si deseara arrancarse a cada trazo todas sus frustraciones y quebrantos;
.....termina, o mejor dicho, abandona su labor con un suspiro de franco alivio (y a la vez de triste insatisfacción) justo al tiempo que la muchacha se retira de la sala; él se levanta y le entrega el papel sin decir la menor palabra; ella lo recibe, al principio, con sorpresa y desconfianza; él se da la vuelta y regresa a su asiento; ahora sí puede iniciar su lectura sin sobresaltos; ella se retira lentamente mientras descifra aquellos signos dispersos sin remitente ni autoría
.....¿que cómo sé todo esto?; ah, pues porque llevo bastante rato acompañándole, claro, sin que él se dé cuenta; pero siempre estoy ahí, para acariciarle el desamparo y rezar por sus lágrimas, que procura sepultar siempre en lo más profundo de su orgullo; pero ya habrá tiempo para contar eso;
.....él permaneció allí hasta la hora del cierre; ningún intento hizo por seguir, así fuera con la mirada, a la muchacha; de ser esa su intención, hubiera incluido algún dato de contacto (ahora se estila el correo electrónico, como en otros tiempos lo era el número de teléfono); ignoro si la chica terminó de leer el documento, significó algo para ella o suscitó alguna reacción; si él no pretendió nada más allá del encuentro fortuito, ¿por qué habría yo de hacer lo contrario?; soy su acompañante, no un espía; muchas cosas que hace o dice, a pesar del tiempo que llevo a su lado, me son todavía incomprensibles, y cada vez me convenzo más de que es ocioso indagarles explicación alguna; de ser posible, podríamos inventar ciertos motivos, mas no ahora...; yo también me he contagiado de inquietudes espontáneas y, aprovechando que se ha quedado dormido en la banca del parque (la biblioteca ha cerrado sus puertas y amenaza lluvia), me gustaría compartir lo escrito a esa muchacha y que él lanzó, cual si fuera una botella, al océano de las incertidumbres:
.
.
Fue en la biblioteca
.....................................Lo juro
ahí estaba
.....................a un costado del silencio…
.
por lo regular
se trata de un sitio
.........................................aturdido por jóvenes inquietos
.........................................personas mayores que agotan
(con lentitud pasmosa)
.........................................volumen tras volumen
o ermitaños como uno
........................................que acuden a la voz de los ausentes
.
; pero no quiero distraerme
..........................................ahí estaba
vestida de noche
...............................mientras escrutaba títulos
con infinita mesura
.........................................palpándoles con la vista
.....................................................sus vencidos y gastados lomos
paseando quieta entre libros
cual si fueran parejas para un baile
.
mas no era eso
..................................cuanto la distinguía
de los otros lectores
...........................................no
era... ................más bien...
..........bueno... .....................es decir...
........................................................usted me entiende...
.
...ingratas palabras
....................................(al igual que los recuerdos
................nunca llegan cuando más se necesitan
...................................sino cuando les da la gana)
................. ...en fin
...................................lo único que deseba confesarle
es que su presencia surge
...............................................de la quietud impresa
.......................................con el mismo garbo del sol
.....................................cuando anuncia el mediodía
..............................y la paciencia de brisa terrestre
que desmorona toda montaña
.............................................(y al desencanto)
.
quería agradecerle eso
........................y en mi vago intento
.........................................por describir lo inasible
no deja de inquietarme
..........................................su delicado paso
..........................eso
y que ahora ..............justo ahora
.................................................usted le dé vida
—no importa cuán efímera—
...................................................a estos balbuceos
.
(disculpe que en lugar de palabras
sólo le ofrezca áridas tentativas)
...........................................................perdone
—de nuevo—
........................si le molesto con algo tan simple
............................(y tal vez incluso innecesario)
pero .........................de vez en vez
..............hace falta
desperezar al asombro

.............................; por eso
..........................................cuando me pregunten
....................dónde
................y
cuándo
.............me sacudí el desconsuelo
........................................sólo atinaré a responder

“Fue en la biblioteca
..................................................Lo juro
...a un costado del silencio”.


25 de julio de 2003

martes, noviembre 22, 2005

polvo del amanecer

Salomón, el mismo que compusiera el Cantar de Cantares por amor, señala en el Eclesiastés que heredaremos el polvo. Sirva esta crónica del desconsuelo como despedida y testimonio del desamor. Sólo perdura en el tiempo aquello que jamás perteneció al tiempo. Del amor no queda ni el polvo y, sin embargo, perduran sus desdichas aun después que todos se han marchado.


p o l v o d e l a m a n e c e r



i like to feel the spine
of your body and its bones, and the trembling
-firm-smooth ness and which i will
again and again and again
kiss, i like kissing this and that of you,
i like, slowly stroking the shocking fuzz
of your electric fur, and what-is-it comes
over parting flesh . . . .

And eyes big love-crumbs,
and possibly i like the thrill
of under me you quite so new


e. e. cummings


(...) polvo serán, mas polvo enamorado.

Quevedo





el amanecer avanza
con pasos trémulos

y es apenas una cruel intención

no hay hora más clara y certera
que ésta...............................
: despertar contigo

el resto es invención

¿cómo distinguir los recuerdos
de profundos y recurrentes sueños?

nos precede lo confuso

el no saber de quién era esta boca
aquélla mano
éste aliento…
qué lengua paladeaba
tal o cual extravío

turbios, vibrantes, húmedos
rasgamos a la noche
con insonoro baile quieto
intermitente y sigiloso
(un bosque inabarcable rumoraba
su tropel de hojas
en cada uno de tus poros
y –estoy seguro-
en más de una ocasión
distinguí a un jilguero
de entre el follaje de tu pelo)

sin ojos, a tientas
te miraba “oscura entre las sombras”
y en cada suspiro, temblor, gemido
no hacía más que agradecer
al tiempo y al divino azar
el milagro de estar vivo

la palabra “amor” es injusta
(trunca, insuficiente…)
para describir
cuánto nos orilla a reinventarnos
con una sola sangre
bajo la misma e infranqueable piel…

ungidos en la mutua fragancia
jadeantes, sudorosos
resarcimos toda afrenta,
lágrima, insulto…
y –sin sospecharlo–,
reconciliamos al mundo
en su cruenta y absurda marcha
(siquiera por unos instantes)


este amanecer deslumbra
: despoja lo umbrío del misterio
y todo se vuelve común,
previsible, limitado…

(...) polvo sin mundo.

no tardará en regresar
cada quien a sus fatigas
y a convertirnos
(de nuevo) en un par
de insomnes desconocidos
.

agosto-noviembre 2005

martes, agosto 30, 2005

b o t e l l a l a m a r

Hace unas semanas estuve en Cuernavaca, para asistir a exposiciones y conferencias de artistas plásticos de Tijuana en colaboración con los de la ciudad de la eterna primavera (aunque en fechas recientes también conocida como "la capital del secuestro"). Y precisamente un "secuestro voluntario" cambió todo plan contemplativo. He aquí la crónica de esos días y noches (en especial las últimas) de sofoco y encierro.
.
.
b o t e l l a l a m a r


Es decir, lanzamos
.....una botella al mar, que está repleto
de basura y botellas con mensajes.
.....Nunca sabremos
a quien ni adónde la arrojarán las mareas.
.....Lo más probable
es que sucumba en la tempestad y el abismo,
.....en la arena del fondo que es la muerte.
JEP




...........................................me secuestró una sirena
.....................................y
como buena sirena
.................................(o más bien, para no desmentir la leyenda)
me llevó a naufragar
......................................por los
....................................................acantilados
..............................................y
.....................hendiduras
de su canto:
.......................tibia caverna de la mar
.................................................................d e l a m a r a s e c a s

...........................nos sumergimos en lo profundo
probé los secretos de su tierna furia
......................(animó peces en mi boca)
.................................................................y terminé
por ahogarme en la marea de sus besos
.
.
......................................pero…
llegó.............................................. la calma
y acabó con nuestra..................... tormenta
.
.

¿cómo–cuándo–y–dónde callaron las olas?
......................................¿l a s o l a s a n g r e?




........................................desde entonces navego sin rumbo
con el único miedo
........................................de no encallar en sus brazos

........................................desde entonces inundo
con botellas a la mar
........................................que llevan por mensaje su canción

........................................desde entonces las brisas
con su aliento inasible
........................................son mi única guía y perdición
.
.
..............................¿cómo saber si no hemos coincidido
.....................una
................y
........otra
vez
........en el mismo puerto?
.
.
¿cómo saber si no eres tú?
.
.
todo es posible desde que
bebimos de las aguas del olvido
y tanta sal oxidó nuestros nombres

todo
..................................................incluso

reencarnar nuestro sino al desastre
.
.
agosto 2005 (antes y después del secuestro)

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